La corona de hierba

Extraordinario también este segundo volumen de la saga romana de McCullough. El peso lo siguen llevando Mario y Sila, dos personalidades aplastantes y muy por encima de los que les rodean. Como es lógico terminan enfrentándose, sin dejar -o precisamente por eso- de respetarse y temerse mutuamente. Incluso guardándose afecto. Son un modelo de éxitos y cualidades pero querían el poder a cualquier precio.

Empieza a brillar la estrella de César. Mario le ve venir e intenta encadenarlo a responsabilidades religiosas (en el sentido romano del término, naturalmente). El joven Cicerón ya se hace notar.

El escenario bélico es ahora Italia (guerra civil contra pueblos itálicos) y Oriente (Mitrídates).

El peso del libro siguen llevándolo las intrigas políticas y las campañas bélicas. La vida personal y familiar de los protagonistas está presente pero tiene menor fuerza narrativa. Muy interesante la historia de Marco Livio Druso. La autora explica bien cuestiones complejas, algo que sólo puede hacerse cuando se llega a dominar un asunto.

Es impresionante el poder y prestigio (el temor, en realidad) con que se imponía Roma. “Todo lo que sucede en el mundo es asunto de Roma”. Me choca el legalismo romano. Puedes hacer lo que quieras, aunque esté mal, mientras sea legal. Muy buenos los discursos, la retórica, la argumentación. El poder de la palabra. Interesante el sentido práctico: puedes enriquecerte a cuenta de tu cargo siempre que también se lleve algo el Tesoro Público. Lamentable la situación de las mujeres nobles, objetos decorativos a las órdenes del paterfamilias.

McCullough agota cada tema: un entierro, una comida, el estreno en un cargo, una representación teatral.

Estoy disfrutando con estos libros, los mejores que he leído sobre Roma hasta ahora. Un aviso: hay que tener mucho interés en el tema.

La autora dice en la nota final que escribió los dos primeros volúmenes de la serie en doce meses. Toda una proeza.

Comentario que hice
al primer volumen, El primer hombre de Roma.

Autor: Javier Cercas Rueda

En 1965 nací en Sevilla, donde he vivido casi treinta años con un pequeño paréntesis de cuatro en Jerez. En 1994 me trasladé a Granada, donde sigo desde entonces. Estudié Economía general, he vivido once años de mi vida en Colegios Mayores, y desde 1995 hago crítica de libros y he mantenido diferentes relaciones con el mundo de la comunicación. Entre las cosas que me hacen más feliz están mi familia, mis amigos, los libros que he leído y haber subido en bici el Galibier. AVISO IMPORTANTE Conviene volver a recordar que el autor de estas entradas, Francisco Javier Cercas Rueda (Sevilla, 1965), que firma sus escritos como Javier Cercas Rueda (en la foto a la derecha) y José Javier Cercas Mena (Ibahernando, Cáceres, 1962), que firma los suyos (como Soldados de Salamina) como Javier Cercas, somos dos personas distintas.

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