Banville lo intenta de nuevo

El escritor irlandés John Banville reincide bajo seudónimo en una novela negra. Igual que en El secreto de Christine (Alfaguara, 2007), el forense Quirke es incapaz de hacer su trabajo y parar. Además de rajar y pesar el cadáver de Laura, él quiere saber qué pasó, pues está claro que ya estaba muerta cuando la arrojaron al agua. Los hechos le conducen a una sórdida y desagradable historia de drogas y pornografía.

Banville, en cuanto a contenidos, ha escogido el camino más fácil para sus novelas de misterio. El mal es representado sin sutilezas ni matices, a través de personajes primarios sin frenos a la hora de satisfacer sus instintos. Todos sus intentos de plantear otras cuestiones al margen del enigma, como hace toda buena novela negra, se ven arrinconados por lo asfixiante y obsceno de la trama principal. Así ocurre cuando se intenta reflexionar sobre la ley y la justicia, sobre las relaciones matrimoniales o paterno-filiales, o sobre el peso del ambiente en la educación.

Para colmo, no acierta con el ritmo. Es lento y denso y hay que ir abriéndose paso a machetazos como en la jungla para seguir el camino del argumento, y todo para ir descubriendo las andanzas de unos lamentables viciosos. Banville tiene fama de buen estilista, y es cierto que sus maneras son de más calidad de las habituales en el género. Por desgracia, este ingrediente es insuficiente en el conjunto.

Salvo que me paguen (como era el caso) no volveré a leer las novelas de Benjamin Black.

Autor: Javier Cercas Rueda

En 1965 nací en Sevilla, donde he vivido casi treinta años con un pequeño paréntesis de cuatro en Jerez. En 1994 me trasladé a Granada, donde sigo desde entonces. Estudié Economía general, he vivido once años de mi vida en Colegios Mayores, y desde 1995 hago crítica de libros y he mantenido diferentes relaciones con el mundo de la comunicación. Entre las cosas que me hacen más feliz están mi familia, mis amigos, los libros que he leído y haber subido en bici el Galibier. AVISO IMPORTANTE Conviene volver a recordar que el autor de estas entradas, Francisco Javier Cercas Rueda (Sevilla, 1965), que firma sus escritos como Javier Cercas Rueda (en la foto a la derecha) y José Javier Cercas Mena (Ibahernando, Cáceres, 1962), que firma los suyos (como Soldados de Salamina) como Javier Cercas, somos dos personas distintas.

5 opiniones en “Banville lo intenta de nuevo”

  1. Con mi seudónimo como no venir a parar aquí ¿verdad?.
    Hombre, esto de los libros va por barrios, pero lo de “hay que ir abriéndose paso a machetazos como en la jungla…”lo veo un poc excesivo ¿no?.
    Claro que se recupera la crítica y en realidad se vuelve complice con “las andanzas de unos lamentables viciosos…” (por esta frase,la editorial, le debería pagar unos euros como promoción)
    Del libro me gusta todo, desde la malsana viscosidad de Leslie White a la brutalidad del delantero Billy y sus fármacos, pasando por esa Laura barriobajera a la que abren de piernas drogándola y ese Quirke abstemio que exhuda curiosidad mientras bebe zumo de tomate.
    A mi estas junglas dublinesas me encantan…
    Eso sí,y mire que no puedo estar más en contra con su opinión, su crítica me ha gustado mucho, frases como “personajes primarios sin frenos a la hora de satisfacer sus instintosa…” o “arrinconados por lo asfixiante y obsceno de la trama…” son geniales.

    Espero que no se enfade, no era mi intención.Su blog me parece estupendo y con su permiso andaré por aquí leyéndole.

    Un saludo cordial.

  2. Buenos días!
    Y yo que tenía ganas de leerlo. Lo haré de todas maneras a ver qué encuentro yo!
    Acabo de terminar Los hombres que no amaban a las mujeres (aquel del sueco) y me ha parecido que estaba a la altura de las expectativas. El final me parece sorprendente.

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